Vas a fracasar.
Y eso es bueno.
Fracasar no tiene por qué ser malo. De hecho, si lo haces bien, te lleva mucho más lejos que un acierto.
Es gratis. Y de-suscribirte también.
Te voy a ser honesto.
He quebrado negocios desde 2017. Cocinas integrales. Venta de piedras semipreciosas. Comercialización de berries por todo México.
¿Por qué te lo cuento?
Porque sin esos fracasos no tendría lo de hoy: tres negocios rentables, en dos continentes. El más nuevo —y el mejor— en Dubái, donde vivo.
Esto es lo que recibes. Un correo al día, escrito por mí. Una historia personal, o algo que de verdad te sirva si quieres emprender.
Nada de “7 claves para que tu emprendimiento sea un éxito”. Ese ruido lo encuentras gratis en cualquier lado.
¿Y de verdad es gratis? El correo diario, sí. Y siempre lo será.
De vez en cuando te abriré la puerta a un webinar o a una sesión 1 a 1 para ver qué quieres emprender. Eso sí tiene costo. Pero solo si tú decides entrar.
Un correo al día.
De los que sí abres.
Cero relleno. Solo lo que de verdad mueve la aguja cuando estás construyendo algo. Lees en dos minutos y sigues con tu día.
Sin spam. Te das de baja con un clic, cuando quieras.
P.D. Si buscabas a alguien que te diga que emprender es fácil, no soy yo. Te voy a contar lo que me costó dinero, sueño y más de un fracaso. Si eso te sirve más que la motivación de cartón, estás en el lugar correcto.